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PRESTA ATENCIÓN A LA PIEL MUY SECA

Las bajas temperaturas, el aire seco de la calefacción y una menor producción de sebo afectan a la piel en invierno, de modo que se reseca rápidamente. La piel que ya está seca necesita un cuidado más especial: usa cremas y aceites suaves que contribuyan a la regeneración natural de la piel.

¿CÓMO SE RESECA LA PIEL?

Algunas personas tienen la piel muy seca de forma natural, mientras que otras solo presentan picores y zonas enrojecidas durante los meses de invierno. La piel se agrieta y se vuelve áspera, lo que provoca una sensación de tirantez incómoda en la piel. 
Esto suele deberse a las glándulas sebáceas, pues su labor es proporcionar grasa a la piel y, así, protegerla de la sequedad. Si hay pocas glándulas sebáceas o no funcionan adecuadamente, la piel se resecará rápidamente. Por lo tanto, la piel muy seca suele aparecer en zonas con pocas glándulas sebáceas y poco tejido subcutáneo, como son los codos, las rodillas o las espinillas. Mientras que las glándulas sebáceas producen mucho sebo durante la pubertad, la producción de sebo disminuye con la edad. Por este motivo, con la edad la piel necesita un tratamiento más rico e intenso.

También existen factores externos que pueden provocar la piel muy seca. Entre estos se incluyen el frío, el calor, la luz del sol, el contacto excesivo con el agua, una dieta poco equilibrada o la falta de humedad. Muchas personas sufren de piel muy seca especialmente en los meses de invierno, puesto que el frío priva la piel de humedad. Además, en invierno las glándulas sebáceas producen menos sebo. La calefacción empeora esta sequedad. Por lo tanto, deberías prestarle a tu piel mucha atención durante los meses de invierno, y mimar la piel seca y muy seca con una crema hidratante. 

CUIDADOS ADECUADOS PARA MANOS SECAS

Las manos ásperas y enrojecidas necesitan un cuidado rápido y efectivo. NIVEA Creme de Manos Cuidado Intensivo: su fórmula con Aceite de Almendras natural, Manteca de Karité y el aroma típico de NIVEA proporciona cuidado y una nutrición intensiva que dura 24 horas. Tus manos se sentirán suaves y protegidas durante todo el día.

Cómo reforzar la barrera protectora natural de la piel

CUIDADO Y NUTRICIÓN PARA PIELES MUY SECAS

BIENESTAR PARA LA PIEL MUY SECA

Si no proporcionas la hidratación suficiente a tu cuerpo diariamente, tu piel se resecará. Recuerda tomar al menos dos litros de agua al día, para no perder la hidratación base que tu cuerpo necesita.
Incluye nuevos pasos en tu rutina de cuidado: aplícate NIVEA Crema Corporal Milk Nutritiva antes de dormir. La piel se regenerará de forma más rápida mientras duermes, permitiendo que la piel aproveche al máximo sus propiedad nutritivas.

Alivia rápidamente la piel muy seca y con comezón con NIVEA Crema Corporal Reparadora Intensiva que contiene Dexpantenol y te ayuda a reforzar la barrera protectora de la piel, evitando la pérdida de humedad a través de ella.
Con el uso regular ayuda a mejorar la piel áspera, tirante y extra seca por 72h*.
Actúa instantáneamente, logrando un efecto reparador inmediato, dejando la piel humectada y cuidada.

CONSEJOS SENCILLOS Y EFICACES PARA CUIDARTE CADA DÍA

  • No te duches ni te bañes demasiado tiempo con el agua demasiado caliente: 32 grados es más que suficiente. 
  • Limpia tu piel en la ducha con productos desarrollados para la piel muy seca, como NIVEA Bajo La Ducha Nutritiva.
  • Hidrata la piel muy seca a diario con una loción corporal. Aplícala en abundancia en zonas especialmente secas, como los codos, las rodillas y las espinillas, y deja que el cuerpo absorba la loción corporal por completo antes de vestirte. 
  • Ponte siempre crema en las manos después de lavártelas.

También existen factores externos que pueden provocar la piel muy seca. Entre estos se incluyen el frío, el calor, la luz del sol, el contacto excesivo con el agua, una dieta poco equilibrada o la falta de humedad. Muchas personas sufren de piel muy seca especialmente en los meses de invierno, puesto que el frío priva la piel de humedad. Además, en invierno las glándulas sebáceas producen menos sebo. La calefacción empeora esta sequedad. Por lo tanto, deberías prestarle a tu piel mucha atención durante los meses de invierno, y mimar la piel seca y muy seca con una crema hidratante.