¿Cómo Cuidar la Piel Grasa?

La piel grasa se origina cuando las glándulas sebáceas de nuestra piel producen sebo en exceso. Es algo muy común y sus causas pueden ser genéticas, hormonales o causadas por estrés, entre otras.

Una limpieza excesiva, el uso de productos no adecuados, una mala alimentación o incluso la falta de oxigenación de la dermis por el uso de barbijo, puede provocar la aparición de piel grasa y comedones en nuestro rostro. Sea cual sea el origen, existen algunos cuidados claves para tratar la piel grasa y en esta nota te los contamos todos.

5. Cuáles son los mejores ingredientes para una piel grasa

Son importantes los componentes como la bardana, el aceite esencial de salvia o incluso la manzanilla y el aloe vera. También se aconsejan los productos con óxido de zinc y el ácido azelaico para tratar problemas más puntuales de acné o puntos negros, ya que actúan como absorbentes, pero al mismo tiempo poseen propiedades antibacterianas.

1. Limpieza, fundamental pero con cuidado

Hay que evitar limpiadores agresivos, porque una limpieza excesiva aumenta la producción de sebo. El pH de los productos que elegimos también es muy importante, siempre elegí valores alrededor de 5.

2. El horario de la limpieza importa

Es muy importante retirar cada noche el maquillaje y la suciedad del rostro, ya que es durante la noche que nuestra piel se repara y se oxigena. Si no limpiamos correctamente los restos de maquillaje y suciedad, puede aparecer la obstrucción de poros.

3. Evitar los productos que “resequen”

Cuando tenemos piel grasa podemos caer en el error de limpiar el rostro con productos demasiado agresivos, eliminando el manto hidrolipídico de la piel y generando el efecto contrario a lo que deseamos: La piel produce más sebo lo que hace que se vea más brillante, y al afectar la barrera protectora de la dermis la piel también se deshidrata tomando un aspecto apagado y poco vital.

4. La hidratación es clave

Cuando tenemos piel grasa solemos evitar las cremas hidratantes, pero la realidad es hidratar la piel con productos específicos, que ayuden a mantener el equilibrio, mientras absorben el exceso de sebo o regulan su producción, es vital para mantener una piel sana, radiante y luminosa.

Una piel hidratada no es sinónimo de piel grasa: La piel hidratada tiene un alto contenido en agua, mientras que la piel grasa está llena de aceites o lípidos. La crema hidratante adecuada para la piel grasa y con tendencia al acné fomentará el contenido de agua en la piel, que reduce la cantidad de sebo que produce la piel. Es importante elegir una crema hidratante de calidad para tu rutina diaria, y en lo posible elegir una con efecto matificante.